] Entonces le dijeron sus hermanos: -Márchate de aquí y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces,

[4] porque nadie hace algo a escondidas si quiere ser conocido. Puesto que haces estas cosas, muéstrate al mundo.

[5] Ni siquiera sus hermanos creían en él.

[6] Entonces, Jesús les dijo: -Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo siempre está a punto.

[7] El mundo no puede odiaros, pero a mí me odia porque doy testimonio de él, de que sus obras son malas.

[8] Vosotros subid a la fiesta; yo no subo a esta fiesta porque mi tiempo aún no se ha cumplido.

[9] Él dijo eso y se quedó en Galilea.

[10] Pero una vez que sus hermanos subieron a la fiesta, entonces él también subió, no públicamente sino como a escondidas.

[11] Los judíos le buscaban durante la fiesta y decían: -¿Dónde está ése?

[12] Y la gente hacía muchos comentarios sobre él. Unos decían: -Es bueno. Otros, en cambio: -No, engaña a la gente.

[13] Sin embargo, nadie hablaba abiertamente de él por miedo a los judíos.

[14] Mediada ya la fiesta, subió Jesús al Templo y se puso a enseñar.

[15] Los judíos quedaron admirados y comentaban: -¿Cómo sabe éste de letras sin haber estudiado?

[16] Entonces Jesús les respondió y dijo: -Mi doctrina no es mía sino del que me ha enviado.

[17] Si alguno quiere hacer su voluntad conocerá si mi doctrina es de Dios, o si yo hablo por mí mismo.

[18] El que habla por sí mismo busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le envió, ése es veraz y no hay injusticia en él.

[19] ¿No os dio Moisés la Ley? Sin embargo, ninguno de vosotros la cumple. ¿Por qué queréis matarme?

[20] Respondió la multitud: -Estás endemoniado; ¿quién te quiere matar?

[21] Jesús les contestó: -Yo hice una sola obra y todos os habéis extrañado.

[22] Puesto que os dio Moisés la circuncisión -aunque no es de Moisés sino de los Patriarcas-, incluso el sábado circuncidáis a un hombre.

[23] Si un hombre recibe la circuncisión en sábado para no quebrantar la Ley de Moisés, ¿os indignáis contra mí porque he curado por completo a un hombre en sábado?

[24] No juzguéis por las apariencias, sino juzgad con recto juicio.

[25] Entonces, algunos de Jerusalén decían: -¿No es éste al que intentan matar?

[26] Pues mirad cómo habla con toda libertad y no le dicen nada. ¿Acaso habrán reconocido las autoridades que éste es el Cristo?

[27] Sin embargo sabemos de dónde es éste, mientras que cuando venga el Cristo nadie conocerá de dónde es.

[28] Jesús enseñando en el Templo clamó: -Me conocéis y sabéis de dónde soy; en cambio, yo no he venido de mí mismo, pero el que me ha enviado, a quien vosotros no conocéis, es veraz.

[29] Yo le conozco, porque de Él vengo y Él mismo me ha enviado.

[30] Intentaban detenerle, pero nadie le puso las manos encima porque aún no había llegado su hora.

[31] Muchos de la multitud creyeron en él y decían: -Cuando venga el Cristo, ¿hará más signos que los que hace éste?

[32] Al oír los fariseos que la multitud co