io. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos

[11] -como sabía quién le iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios».

[12] Después de lavarles los pies se puso la túnica, se recostó a la mesa de nuevo y les dijo: -¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?

[13] Vosotros me llamáis el Maestro y el Señor, y tenéis razón, porque lo soy.

[14] Pues si yo, que soy el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.

[15] Os he dado ejemplo para que, como yo he hecho con vosotros, también lo hagáis vosotros.

[16] En verdad, en verdad os digo: no es el siervo más que su señor, ni el enviado más que quien le envió.

[17] Si comprendéis esto y lo hacéis, seréis bienaventurados.

[18] No lo digo por todos vosotros: yo sé a quienes elegí; sino para que se cumpla la Escritura: "El que come mi pan levantó contra mí su talón".

[19] Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que cuando ocurra creáis que yo soy.

[20] En verdad, en verdad os digo: quien recibe al que yo envíe, a mí me recibe; y quien a mí me recibe, recibe al que me ha enviado.

[21] Cuando dijo esto Jesús se conmovió en su espíritu, y declaró: -En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar.

[22] Los discípulos se miraban unos a otros sin saber a quién se refería.

[23] Estaba recostado en el pecho de Jesús uno de los discípulos, el que Jesús amaba.

[24] Simón Pedro le hizo señas y le dijo: -Pregúntale quién es ése del que habla.

[25] Él, que estaba recostado sobre el pecho de Jesús, le dice: -Señor, ¿quién es?

[26] Jesús le responde: -Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar. Y después de mojar el bocado, se lo da a Judas, hijo de Simón Iscariote.

[27] Entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Y Jesús le dijo: -Lo que vas a hacer, hazlo pronto.

[28] Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió con qué fin le dijo esto,

[29] pues algunos pensaban que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta», o «da algo a los pobres».

[30] Aquél, después de tomar el bocado, salió enseguida. Era de noche.

[31] Cuando salió, dijo Jesús: -Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él.

[32] Si Dios es glorificado en él, también Dios le glorificará a él en sí mismo; y pronto le glorificará.

[33] »Hijos, todavía estoy un poco con vosotros. Me buscaréis y como les dije a los judíos: «Adonde yo voy, vosotros no podéis venir», lo mismo os digo ahora a vosotros.

[34] Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros. Como yo os he amado, amaos también unos a otros.

[35] En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros.

[36] Le dijo Simón Pedro: -Señor, ¿adónde vas? Jesús respondió: -Adonde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, me seguirás más tarde.

[37] Pedro le dijo: -Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.

[38] Respondió Jesús: -¿Tú darás la vida por mí? En verdad, en ver