 os lo concederá.

[24] Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa.

[25] »Os he dicho todo esto con comparaciones. Llega la hora en que ya no hablaré con comparaciones, sino que claramente os anunciaré las cosas acerca del Padre.

[26] Ese día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,

[27] ya que el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí de Dios.

[28] Salí del Padre y vine al mundo; de nuevo dejo el mundo y voy al Padre.

[29] Le dicen sus discípulos: -Ahora sí que hablas con claridad y no usas ninguna comparación;

[30] ahora vemos que lo sabes todo, y no necesitas que nadie te pregunte; por eso creemos que has salido de Dios.

[31] -¿Ahora creéis? -les dijo Jesús-.

[32] Mirad que llega la hora, y ya llegó, en que os dispersaréis cada uno por su lado, y me dejaréis solo, aunque no estoy solo porque el Padre está conmigo.

[33] Os he dicho esto para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis sufrimientos, pero confiad: yo he vencido al mundo.

Cap.17

[1] Jesús, después de pronunciar estas palabras, elevó sus ojos al cielo y dijo: -Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique;

[2] ya que le diste potestad sobre toda carne, que él dé vida eterna a todos los que Tú le has dado.

[3] Ésta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Tú has enviado.

[4] Yo te he glorificado en la tierra: he terminado la obra que Tú me has encomendado que hiciera.

[5] Ahora, Padre, glorifícame Tú a tu lado con la gloria que tuve junto a Ti antes de que el mundo existiera.

[6] »He manifestado tu nombre a los que me diste del mundo. Tuyos eran, tú me los confiaste y ellos han guardado tu palabra.

[7] Ahora han conocido que todo lo que me has dado proviene de Ti,

[8] porque las palabras que me diste se las he dado, y ellos las han recibido y han conocido verdaderamente que yo salí de Ti, y han creído que Tú me enviaste.

[9] Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo sino por los que me has dado, porque son tuyos.

[10] Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío, y he sido glorificado en ellos.

[11] »Ya no estoy en el mundo, pero ellos están en el mundo y yo voy a Ti. Padre Santo, guarda en tu nombre a aquellos que me has dado, para que sean uno como nosotros.

[12] Cuando estaba con ellos yo los guardaba en tu nombre. He guardado a los que me diste y ninguno de ellos se ha perdido, excepto el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura.

[13] Pero ahora voy a Ti y digo estas cosas en el mundo, para que tengan mi alegría completa en sí mismos.

[14] »Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, lo mismo que yo no soy del mundo.

[15] No pido que los saques del mundo, sino que los guardes del Maligno.

[16] No son del mundo lo mismo que yo no soy del mundo.

[17] Santifícalos en la verdad: tu palabra es la verdad.

