iscípulos de este hombre? -No lo soy -respondió él.

[18] Estaban allí los criados y los servidores, que habían hecho fuego, porque hacía frío, y se calentaban. Pedro también estaba con ellos calentándose.

[19] El sumo sacerdote interrogó a Jesús sobre sus discípulos y sobre su doctrina.

[20] Jesús le respondió: -Yo he hablado claramente al mundo, he enseñado siempre en la sinagoga y en el Templo, donde todos los judíos se reúnen, y no he dicho nada en secreto.

[21] ¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que me oyeron de qué les he hablado: ellos saben lo que he dicho.

[22] Al decir esto, uno de los servidores que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo: -¿Así es como respondes al sumo sacerdote?

[23] Jesús le contestó: -Si he hablado mal, declara ese mal; pero si tengo razón, ¿por qué me pegas?

[24] Entonces Anás le envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.

[25] Simón Pedro estaba calentándose y le dijeron: -¿No eres tú también de sus discípulos? Él lo negó y dijo: -No lo soy.

[26] Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo: -¿No te he visto yo en el huerto con él?

[27] Pedro volvió a negarlo, e inmediatamente cantó el gallo.

[28] De Caifás condujeron a Jesús al pretorio. Era muy temprano. Ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la Pascua.

[29] Entonces Pilato salió fuera, donde estaban ellos, y dijo: -¿Qué acusación traéis contra este hombre?

[30] -Si éste no fuera malhechor no te lo habríamos entregado -le respondieron.

[31] Les dijo Pilato: -Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra ley. Los judíos le respondieron: -A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie

[32] -así se cumplía la palabra que Jesús había dicho al señalar de qué muerte iba a morir.

[33] Pilato entró de nuevo en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: -¿Eres tú el Rey de los judíos?

[34] Jesús contestó: -¿Dices esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?

[35] -¿Acaso soy yo judío? -respondió Pilato-. Tu gente y los príncipes de los sacerdotes te han entregado a mí: ¿qué has hecho?

[36] Jesús respondió: -Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores lucharían para que no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

[37] Pilato le dijo: -¿O sea, que tú eres Rey? Jesús contestó: -Tú lo dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo el que es de la verdad escucha mi voz.

[38] Pilato le dijo: -¿Qué es la verdad? Y después de decir esto, se dirigió otra vez a los judíos y les dijo: -Yo no encuentro en él ninguna culpa.

[39] Vosotros tenéis la costumbre de que os suelte a uno por la Pascua, ¿queréis que os suelte al Rey de los judíos?

[40] Entonces volvieron a gritar: -¡A ése no, a Barrabás! -Barrabás era un ladrón.

Cap.19

[1] Entonces Pilato tomó a Jesús y mandó que lo azotaran.

[2] Y los soldados le pusieron en la cabeza una corona de espinas q