 cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y María Magdalena.

[26] Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, le dijo a su madre: -Mujer, aquí tienes a tu hijo.

[27] Después le dice al discípulo: -Aquí tienes a tu madre. Y desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa.

[28] Después de esto, como Jesús sabía que todo estaba ya consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo: -Tengo sed.

[29] Había por allí un vaso lleno de vinagre. Sujetaron una esponja empapada en el vinagre a una caña de hisopo y se la acercaron a la boca.

[30] Jesús, cuando probó el vinagre, dijo: -Todo está consumado. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

[31] Como era la Parasceve, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, los judíos rogaron a Pilato que les rompieran las piernas y los retirasen.

[32] Vinieron los soldados y rompieron las piernas al primero y al otro que había sido crucificado con él.

[33] Pero cuando llegaron a Jesús, al verle ya muerto, no le quebraron las piernas,

[34] sino que uno de los soldados le abrió el costado con la lanza. Y al instante brotó sangre y agua.

[35] El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice la verdad para que también vosotros creáis.

[36] Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: "No le quebrantarán ni un hueso".

[37] Y también otro pasaje de la Escritura dice: "Mirarán al que traspasaron".

[38] Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque a escondidas por temor a los judíos, le rogó a Pilato que le dejara retirar el cuerpo de Jesús. Y Pilato se lo permitió. Así que fue y retiró su cuerpo.

[39] Nicodemo, el que había ido antes a Jesús de noche, fue también llevando una mixtura de mirra y áloe, de unas cien libras.

[40] Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos, con los aromas, como es costumbre dar sepultura entre los judíos.

[41] En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo en el que todavía no había sido colocado nadie.

[42] Como era la Parasceve de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

Cap.20

[1] El día siguiente al sábado, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio quitada la piedra del sepulcro.

[2] Entonces echó a correr, llegó hasta donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el que Jesús amaba, y les dijo: -Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.

[3] Salió Pedro con el otro discípulo y fueron al sepulcro.

[4] Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó antes al sepulcro.

[5] Se inclinó y vio allí los lienzos plegados, pero no entró.

[6] Llegó tras él Simón Pedro, entró en el sepulcro y vio los lienzos plegados,

[7] y el sudario que había sido puesto en su cabeza, no plegado junto con los lienzos, sino aparte, todavía enrollad