desde dentro: «No me molestes, ya está cerrada la puerta; los míos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos»?

[8] Os digo que, si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos por su impertinencia se levantará para darle cuanto necesite.

[9] »Así pues, yo os digo: pedid y se os dará; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá;

[10] porque todo el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.

[11] »¿Qué padre de entre vosotros, si un hijo suyo le pide un pez, en lugar de un pez le da una serpiente?

[12] ¿O si le pide un huevo, le da un escorpión?

[13] Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

[14] Estaba expulsando un demonio que era mudo. Y cuando salió el demonio, habló el mudo y la multitud se quedó admirada;

[15] pero algunos de ellos dijeron: -Expulsa los demonios por Beelzebul, el príncipe de los demonios.

[16] Y otros, para tentarle, le pedían una señal del cielo.

[17] Pero él, que conocía sus pensamientos, les replicó: -Todo reino dividido contra sí mismo queda desolado y cae casa contra casa.

[18] Si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo se sostendrá su reino? Puesto que decís que expulso los demonios por Beelzebul?

[19] Si yo expulso los demonios por Beelzebul, vuestros hijos ¿por quién los expulsan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces.

[20] Pero si yo expulso los demonios por el dedo de Dios, es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros.

[21] »Cuando uno que es fuerte y está bien armado custodia su palacio, sus bienes están seguros;

[22] pero si llega otro más fuerte y le vence, le quita las armas en las que confiaba y reparte su botín.

[23] »El que no está conmigo está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama.

[24] »Cuando el espíritu impuro ha salido de un hombre, vaga por lugares áridos en busca de descanso, pero al no encontrarlo dice: «Me volveré a mi casa, de donde salí».

[25] Y al llegar la encuentra bien barrida y en orden.

[26] Entonces va, toma otros siete espíritus peores que él, y entrando se instalan allí, con lo que la situación última de aquel hombre resulta peor que la primera.

[27] Mientras él estaba diciendo todo esto, una mujer de en medio de la multitud, alzando la voz, le dijo: -Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.

[28] Pero él replicó: -Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la guardan.

[29] Habiéndose reunido una gran muchedumbre, comenzó a decir: -Esta generación es una generación perversa; busca una señal y no se le dará otra señal que la de Jonás.

[30] Porque, así como Jonás fue señal para los habitantes de Nínive, del mismo modo lo será también el Hijo del Hombre para esta generación.

[31] La reina del Sur se levantará en el Juicio contra los hombres de esta generación y los condenará: porque vino de los confines de la tierra para oír la sabid