 oyó la música y los cantos

[26] y, llamando a uno de los siervos, le preguntó qué pasaba.

[27] Éste le dijo: «Ha llegado tu hermano, y tu padre ha matado el ternero cebado por haberle recobrado sano».

[28] Se indignó y no quería entrar, pero su padre salió a convencerle.

[29] Él replicó a su padre: «Mira cuántos años hace que te sirvo sin desobedecer ninguna orden tuya, y nunca me has dado ni un cabrito para divertirme con mis amigos.

[30] Pero en cuanto ha venido ese hijo tuyo que devoró tu fortuna con meretrices, has hecho matar para él el ternero cebado».

[31] Pero él respondió: «Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;

[32] pero había que celebrarlo y alegrarse, porque ese hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado».

Cap.16

[1] Decía también a los discípulos: -Había un hombre rico que tenía un administrador, al que acusaron ante el amo de malversar la hacienda.

[2] Le llamó y le dijo: «¿Qué es esto que oigo de ti? Dame cuentas de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando».

[3] Y dijo para sí el administrador: «¿Qué voy a hacer, ya que mi señor me quita la administración? Cavar no puedo; mendigar me da vergüenza.

[4] Ya sé lo que haré para que me reciban en sus casas cuando me despidan de la administración».

[5] Y, convocando uno a uno a los deudores de su amo, le dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi señor?»

[6] Él respondió: «Cien medidas de aceite». Y le dijo: «Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta».

[7] Después le dijo a otro: «¿Y tú cuánto debes?» Él respondió: «Cien cargas de trigo». Y le dijo: «Toma tu recibo y escribe ochenta».

[8] El amo alabó al administrador infiel por haber actuado sagazmente; porque los hijos de este mundo son más sagaces en lo suyo que los hijos de la luz.

[9] »Y yo os digo: haceos amigos con las riquezas injustas, para que, cuando falten, os reciban en las moradas eternas.

[10] »Quien es fiel en lo poco también es fiel en lo mucho; y quien es injusto en lo poco también es injusto en lo mucho.

[11] Por tanto, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera?

[12] Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo vuestro?

[13] »Ningún criado puede servir a dos señores, porque o tendrá aversión a uno y amor al otro, o prestará su adhesión al primero y menospreciará al segundo: no podéis servir a Dios y a las riquezas.

[14] Oían todas estas cosas los fariseos, que eran amantes del dinero, y se burlaban de él.

[15] Y les dijo: -Vosotros os hacéis pasar por justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que parece ser excelso ante los hombres es abominable delante de Dios.

[16] »La Ley y los Profetas llegan hasta Juan; desde entonces se evangeliza el Reino de Dios y cada uno se esfuerza por él.

[17] »Es más fácil que pasen el cielo y la tierra que el que se anule un solo trazo de la Ley.

[18] »Todo el que repudia a su mujer y se casa con otr