ús en el Monte de los Olivos, enfrente del Templo, le preguntaron a solas Pedro, Santiago, Juan y Andrés:

[4] -Dinos cuándo ocurrirán estas cosas y cuál será la señal de que todo esto está a punto de llegar a su fin.

[5] Entonces comenzó Jesús a decirles: -Mirad que no os engañe nadie.

[6] Vendrán en mi nombre muchos diciendo: «Yo soy»; y a muchos los seducirán.

[7] Cuando oigáis hablar de guerras y de rumores de guerras, no os inquietéis; porque es necesario que ocurra, pero todavía no es el fin.

[8] Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá terremotos en diversos lugares, habrá hambre. Esto será el comienzo de los dolores.

[9] »Vosotros estad alerta: os entregarán a los tribunales, y seréis azotados en las sinagogas, y compareceréis por causa mía ante los gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos.

[10] Pero es necesario que antes sea predicado el Evangelio a todos los pueblos.

[11] Y cuando os conduzcan para entregaros, no os preocupéis por lo que debéis decir; más bien tenéis que decir lo que en aquel momento se os comunique. Pues no sois vosotros los que vais a hablar, sino el Espíritu Santo.

[12] Entonces el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres para hacerles morir.

[13] Y os odiarán todos a causa de mi nombre. Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

[14] »Cuando veáis "la abominación de la desolación" erigida donde no debe -quien lea, entienda-, entonces los que estén en Judea, que huyan a los montes;

[15] quien esté en el terrado, que no baje ni entre a tomar nada de su casa;

[16] y quien esté en el campo, que no vuelva atrás para tomar su manto.

[17] ¡Ay de las que estén encintas y de las que estén criando esos días!

[18] Rogad para que no ocurra en invierno:

[19] habrá en aquellos días "una tribulación, como no la hubo igual desde el principio de la creación" que hizo Dios "hasta ahora", ni la habrá.

[20] Y de no acortar el Señor esos días, no se salvaría nadie; sin embargo, ha acortado los días en atención a los elegidos, que él se eligió.

[21] »Entonces, si alguien os dijese: «Mira, aquí está el Cristo», o «mira, allí está», no os lo creáis.

[22] Surgirán falsos mesías y falsos profetas, y harán señales y prodigios para engañar, si fuera posible, a los elegidos.

[23] Vosotros estad alerta; todo os lo he predicho.

[24] »Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, "el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor",

[25] "y las estrellas caerán" del cielo, "y las potestades de los cielos" se conmoverán.

[26] Entonces verán "al Hijo del Hombre" "que viene sobre las nubes" con gran poder y gloria.

[27] Y entonces enviará a los ángeles y reunirá a sus elegidos desde los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

[28] »Aprended de la higuera esta parábola: cuando sus ramas están ya tiernas y brotan las hojas, sabéis que está cerca el verano.

[29] Así también vo