la y salió en presencia de todos, de manera que todos quedaron admirados y glorificaron a Dios diciendo: -Nunca hemos visto nada parecido.

[13] Y se fue otra vez a la orilla del mar. Y toda la muchedumbre iba hacia él, y les enseñaba.

[14] Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado al telonio, y le dijo: -Sígueme. Él se levantó y le siguió.

[15] Ya en su casa, estando a la mesa, se sentaron con Jesús y sus discípulos muchos publicanos y pecadores, porque eran muchos los que le seguían.

[16] Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, empezaron a decir a sus discípulos: -¿Por qué come con publicanos y pecadores?

[17] Lo oyó Jesús y les dijo: -No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos; no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

[18] Los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno; y vinieron a decirle: -¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan y, en cambio, tus discípulos no ayunan?

[19] Jesús les respondió: -¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Durante el tiempo en que tienen al esposo con ellos no pueden ayunar.

[20] Ya vendrán días en que les será arrebatado el esposo; entonces, en aquel día, ya ayunarán.

[21] »Nadie cose un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo; porque entonces lo añadido tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se produce un desgarrón peor.

[22] Tampoco echa nadie vino nuevo en odres viejos; porque entonces el vino hace reventar los odres, y se pierden el vino y los odres. Para vino nuevo, odres nuevos.

[23] Un sábado pasaba él por entre unos sembrados, y sus discípulos mientras caminaban comenzaron a arrancar espigas.

[24] Los fariseos le decían: -Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?

[25] Y les dijo: -¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando se vio necesitado, y tuvieron hambre él y los que le acompañaban?

[26] ¿Cómo entró en la Casa de Dios en tiempos de Abiatar, sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición -que sólo a los sacerdotes les es lícito comer- y los dio también a los que estaban con él?

[27] Y les decía: -El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado.

[28] Por tanto, el Hijo del Hombre es señor hasta del sábado.

Cap.3

[1] De nuevo entró en la sinagoga. Había allí un hombre que tenía la mano seca.

[2] Le observaban de cerca por si lo curaba en sábado, para acusarle.

[3] Y le dice al hombre que tenía la mano seca: -Ponte de pie en medio.

[4] Y les dice: -¿Es lícito en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar la vida de un hombre o quitársela? Ellos permanecían callados.

[5] Entonces, mirando con ira a los que estaban a su alrededor, entristecido por la ceguera de sus corazones, le dice al hombre: -Extiende la mano. La extendió, y su mano quedó curada.

[6] Nada más salir, los fariseos con los herodianos llegaron a un acuerdo contra él, para ver cómo perderle.

[7] Jesús se alejó con sus discípulos hacia el mar. Y le s