ho más asombrados;

[52] porque no habían entendido lo de los panes, ya que su corazón estaba endurecido.

[53] Acabaron la travesía hasta la costa, llegaron a Genesaret y atracaron.

[54] Cuando bajaron de la barca, enseguida lo reconocieron.

[55] Y recorrían toda aquella región, y adonde oían que estaba él le traían sobre las camillas a todos los que se sentían mal.

[56] Y en cualquier lugar que entraba, en pueblos o en ciudades o en aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas, y le suplicaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.

Cap.7

[1] Se reunieron junto a él los fariseos y algunos escribas que habían llegado de Jerusalén,

[2] y vieron a algunos de sus discípulos que comían los panes con manos impuras, es decir, sin lavar.

[3] Pues los fariseos y todos los judíos nunca comen si no se lavan las manos muchas veces, observando la tradición de los mayores;

[4] y cuando llegan de la plaza no comen, si no se purifican; y hay otras muchas cosas que guardan por tradición: purificaciones de las copas y de las jarras, de las vasijas de cobre y de los lechos.

[5] Y le preguntaban los fariseos y los escribas: -¿Por qué tus discípulos no se comportan conforme a la tradición de los mayores, sino que comen el pan con manos impuras?

[6] Él les respondió: -Bien profetizó Isaías de vosotros, los hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios", "pero su corazón está muy lejos de mí."

[7] "Inútilmente me dan culto", " mientras enseñan doctrinas" " que son preceptos humanos".

[8] »Abandonando el mandamiento de Dios, retenéis la tradición de los hombres.

[9] Y les decía: -¡Qué bien anuláis el mandamiento de Dios, para guardar vuestra tradición!

[10] Porque Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre". Y "el que maldiga a su padre o a su madre, que sea castigado con la muerte".

[11] Vosotros, en cambio, decís que si un hombre le dice a su padre o a su madre: «Que sea declarada "Corbán" -que significa "ofrenda"- cualquier cosa que pudieras recibir de mí»,

[12] ya no le permitís hacer nada por el padre o por la madre.

[13] Con ello anuláis la palabra de Dios por vuestra tradición, que vosotros mismos habéis establecido; y hacéis otras muchas cosas parecidas a éstas.

[14] Y después de llamar de nuevo a la muchedumbre, les decía: -Escuchadme todos y entendedlo bien:

[15] nada hay fuera del hombre que, al entrar en él, pueda hacerlo impuro; las cosas que salen del hombre, ésas son las que hacen impuro al hombre.

[17] Y cuando entró en casa, ya sin la muchedumbre, sus discípulos le preguntaron el sentido de la parábola.

[18] Y les dice: -¿Así que también vosotros sois incapaces de entender? ¿No sabéis que todo lo que entra en el hombre desde fuera no puede hacerlo impuro,

[19] porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y va a la cloaca? De este modo declaraba puros todos los alimentos.

[20] Pues decía: -Lo que sale del hombre es lo que hace impuro al hombre.
