n obrado en ti, perduraría hasta hoy.

[24] En verdad os digo que en el día del Juicio la tierra de Sodoma será tratada con menos rigor que tú.

[25] En aquella ocasión Jesús declaró: -Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños.

[26] Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.

[27] Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.

[28] »Venid a mí todos los fatigados y agobiados, y yo os aliviaré.

[29] Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas:

[30] porque mi yugo es suave y mi carga es ligera.

Cap.12

[1] En aquel tiempo pasaba Jesús un sábado por entre unos sembrados; sus discípulos tuvieron hambre y comenzaron a arrancar unas espigas y a comer.

[2] Los fariseos, al verlo, le dijeron: -Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer el sábado.

[3] Pero él les respondió: -¿No habéis leído lo que hizo David y los que le acompañaban cuando tuvieron hambre?

[4] ¿Cómo entró en la Casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que le acompañaban, sino sólo a los sacerdotes?

[5] ¿Y no habéis leído en la Ley que, los sábados, los sacerdotes en el Templo quebrantan el descanso y no pecan?

[6] Os digo que aquí está el que es mayor que el Templo.

[7] Si hubierais entendido qué sentido tiene: "Misericordia quiero y no sacrificio", no habríais condenado a los inocentes.

[8] Porque el Hijo del Hombre es señor del sábado.

[9] Cuando salió de allí, entró en su sinagoga

[10] donde había un hombre que tenía una mano seca. Y le interrogaban para acusarle: -¿Es lícito curar en sábado?

[11] Él les respondió: -¿Quién de vosotros, si tiene una oveja, y el sábado se le cae dentro de un hoyo, no la agarra y la saca?

[12] Pues cuánto más vale un hombre que una oveja. Por tanto, es lícito hacer el bien en sábado.

[13] Entonces le dijo al hombre: -Extiende tu mano. Y la extendió y quedó sana como la otra.

[14] Al salir, los fariseos se pusieron de acuerdo contra él, para ver cómo perderle. Jesús, Siervo de Dios

[15] Jesús, sabiéndolo, se alejó de allí, y le siguieron muchos y los curó a todos,

[16] y les ordenó que no le descubriesen,

[17] para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:

[18] "Aquí está mi Siervo, a quien elegí", "mi amado, en quien se complace mi alma." "Pondré mi Espíritu sobre él" "y anunciará la justicia a las naciones."

[19] "No disputará ni gritará", "nadie oirá su voz en las plazas."

[20] "No quebrará la caña cascada", "ni apagará la mecha humeante", "hasta que haga triunfar la justicia."

[21] "Y en su nombre pondrán su esperanza" "las naciones".

[22] Entonces le trajeron un endemoniado ciego y mudo. Y lo curó, de manera que el mudo hablaba y veía.

[23] Y toda la multitud se a