Luego los discípulos se acercaron a solas a Jesús y le dijeron: -¿Por qué nosotros no hemos podido expulsarlo?

[20] -Por vuestra poca fe -les dijo-. Porque os aseguro que si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este monte: «Trasládate de aquí allá», y se trasladaría, y nada os sería imposible.

[22] Cuando estaban en Galilea les dijo Jesús: -El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres,

[23] y lo matarán, pero al tercer día resucitará. Y se pusieron muy tristes.

[24] Al llegar a Cafarnaún, se acercaron a Pedro los recaudadores del tributo y le dijeron: -¿No va a pagar vuestro Maestro el tributo?

[25] -Sí -respondió. Al entrar en la casa se anticipó Jesús y le dijo: -¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes reciben tributo o censo los reyes de la tierra: de sus hijos o de los extraños?

[26] Al responderle que de los extraños, le dijo Jesús: -Luego los hijos están exentos;

[27] pero para no escandalizarlos, vete al mar, echa el anzuelo y el primer pez que pique sujétalo, ábrele la boca y encontrarás un estáter; lo tomas y lo das por mí y por ti.

Cap.18

[1] En aquella ocasión se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:

[2] -¿Quién piensas que es el mayor en el Reino de los Cielos?

[3] Entonces llamó a un niño, lo puso en medio de ellos tres y dijo: -En verdad os digo: si no os convertís y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.

[4] Pues todo el que se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos;

[5] y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.

[6] Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen al cuello una piedra de molino, de las que mueve un asno, y lo hundieran en el fondo del mar.

[7] ¡Ay del mundo por los escándalos! Es inevitable que vengan los escándalos. Sin embargo, ¡ay del hombre por cuya culpa se produce el escándalo!

[8] Si tu mano o tu pie te escandaliza, córtatelo y arrójalo lejos de ti. Más te vale entrar en la Vida manco o cojo, que con las dos manos o los dos pies ser arrojado al fuego eterno.

[9] Y si tu ojo te escandaliza, arráncatelo y tíralo lejos de ti. Más te vale entrar tuerto en la Vida, que con los dos ojos ser arrojado al fuego del infierno.

[10] »Guardaos de despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos están viendo siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

[12] »¿Qué os parece? Si a un hombre que tiene cien ovejas se le pierde una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en el monte y saldrá a buscar la que se le había perdido?

[13] Y si llega a encontrarla, os aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se habían perdido.

[14] Del mismo modo, no es voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda ni uno solo de estos pequeños.

[15] »Si tu hermano peca contra ti, vete y corrígele a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.

[16] Si no escu