ala voluntad.

  328. ¡Qué poco amor de Dios tienes cuando cedes sin lucha porque no es pecado grave!

  329. Los pecados veniales hacen mucho daño al alma. -Por eso, "capite nobis vulpes parvulas, quae demoliuntur vineas", dice el Señor en el "Cantar de los Cantares": cazad las pequeñas raposas que destruyen la viña.

  330. ¡Qué pena me das mientras no sientas dolor de tus pecados veniales! -Porque, hasta entonces, no habrás comenzado da tener verdadera vida interior.

  331. Eres tibio si haces perezosamente y de mala gana las cosas que se refieren al Señor; si buscas con cálculo o "cuquería" el modo de disminuir tus deberes; si no piensas más que en ti y en tu comodidad; si tus conversaciones son ociosas y vanas; si no aborreces el pecado venial; si obras por motivos humanos.

  332. Al que pueda ser sabio no le perdonamos que no lo sea.

  333. Estudio. -Obediencia: "non multa, sed multum".

  334. Oras, te mortificas, trabajas en mil cosas de apostolado..., pero no estudias. -No sirves entonces si no cambias.
El estudio, la formación profesional que sea, es obligación grave entre nosotros.

  335. Una hora de estudio, para un apóstol moderno, es una hora de oración.

  336. Si has de servir a Dios con tu inteligencia, para ti estudiar es una obligación grave.

  337. Frecuentas los Sacramentos, haces oración, eres casto... y no estudias... -No me digas que eres bueno: eres solamente bondadoso.

  338. Antes, como los conocimientos humanos -la ciencia- eran muy limitados, parecía muy posible que un solo individuo sabio pudiera hacer la defensa y apología de nuestra Santa Fe.
Hoy, con la extensión y la intensidad de la ciencia moderna, es preciso que los apologistas se dividan el trabajo para defender en todos los terrenos científicamente a la Iglesia.
-Tú... no te puedes desentender de esta obligación.

  339. Libros: no los compres sin aconsejarte de personas cristianas, doctas y discretas. -Podrías comprar una cosa inútil o perjudicial.
¡Cuántas veces creen llevar debajo del brazo un libro... y llevan una carga de basura!

  340. Estudia. -Estudia con empeño. -Si has de ser sal y luz, necesitas ciencia, idoneidad.
¿O crees que por vago y comodón vas a recibir ciencia infusa?

  341. Está bien que pongas ese empeño en el estudio, siempre que pongas el mismo empeño en adquirir la vida interior.

  342. No olvides que antes de enseñar hay que hacer. -"Coepit facere et docere", dice de Jesucristo la Escritura Santa: comenzó a hacer y a enseñar.
-Primero, hacer. Para que tú y yo aprendamos.

  343. Trabaja. -Cuando tengas la preocupación de una labor profesional, mejorará la vida de tu alma: y serás más varonil, porque abandonarás ese "espíritu de chinchorrería" que te consume.

  344. Educador: el empeño innegable que pones en conocer y practicar el mejor método para que tus alumnos adquieran la ciencia terrena ponlo también en conocer y practicar la ascética cristiana, que es el único método para que ellos y tú seáis mejores.

  345. ¡Cultura