-Supe que vacilaba la rectitud de tu criterio. Y, para que me entendieras, te escribí: el diablo tiene la cara muy fea, y, como sabe tanto, no se expone a que le veamos los cuernos. No va de frente.
-Por eso, ¡cuántas veces viene con disfraz de nobleza y hasta de espiritualidad!

  385. Dice el Señor: "Un mandato nuevo os doy: que os améis los unos a los otros. En esto conocerán que sois mis discípulos".
-Y San Pablo: "Llevad unos la carga de los otros, y así cumpliréis la ley de Cristo".
-Yo no te digo nada.

  386. No olvides, hijo, que para ti en la tierra sólo hay un mal, que habrás de temer, y evitar con la gracia divina: el pecado.

  387. El plano de santidad que nos pide el Señor, está determinado por estos tres puntos:
La santa intransigencia, la santa coacción y la santa desvergüenza.

  388. Una cosa es la santa desvergüenza y otra la frescura laica.

  389. La santa desvergüenza es una característica de la "vida de infancia". Al pequeño, no le preocupa nada. -Sus miserias, sus naturales miserias, se ponen de relieve sencillamente, aunque todo el mundo le contemple...
Esa desvergüenza, llevada a la vida sobrenatural, trae este raciocinio: alabanza, menosprecio...: admiración, burla...: honor, deshonor...: salud, enfermedad...: riqueza, pobreza...: hermosura, fealdad...
Bien; y eso... ¿qué?

  390. Ríete del ridículo. -Desprecia el qué dirán. Ve y siente a Dios en ti mismo y en lo que te rodea.
Así acabarás por conseguir la santa desvergüenza que precisas, ¡oh paradoja!, para vivir con delicadeza de caballero cristiano.

  391. ¿Si tienes la santa desvergüenza, qué te importa del "qué habrán dicho" o del "qué dirán"?

  392. Convéncete de que el ridículo no existe para quien hace lo mejor.

  393. Un hombre, un... caballero transigente, volvería a condenar a muerte a Jesús.

  394. La transigencia es señal cierta de no tener la verdad. -Cuando un hombre transige en cosas de ideal, de honra o de Fe, ese hombre es un... hombre sin ideal, sin honra y sin Fe.

  395. Aquel hombre de Dios, curtido en la lucha, argumentaba así: ¿Que no transijo? ¡Claro!: porque estoy persuadido de la verdad de mi ideal. En cambio, usted es muy transigente...: ¿le parece que dos y dos sean tres y medio? -¿No?..., ¿ni por amistad cede en tan poca cosa?
-¡Es que, por primera vez, se ha persuadido de tener la verdad... y se ha pasado a mi partido!

  396. La santa intransigencia no es intemperancia.

  397. Sé intransigente en la doctrina y en la conducta. -Pero sé blando en la forma. -Maza de acero poderosa, envuelta en funda acolchada.
Sé intransigente, pero no seas cerril.

  398. La intransigencia no es intransigencia a secas: es "la santa intransigencia".
No olvidemos que también hay una "santa coacción".

  399. Si, por salvar una vida terrena, con aplauso de todos, empleamos la fuerza para evitar que un hombre se suicide..., ¿no vamos a poder emplear la misma coacción -la santa coacción- para salvar la Vida (con mayúscula) de muchos que se obstinan en suic