, en esa variedad admirable.
¿Confusionismo? -Escoge de una vez para siempre: y la confusión se convertirá en seguridad.

  965. Alégrate, si ves que otros trabajan en buenos apostolados. -Y pide, para ellos, gracia de Dios abundante y correspondencia a esa gracia.
Después, tú, a tu camino: persuádete de que no tienes otro.

  966. Es mal espíritu el tuyo si te duele que otros trabajen por Cristo sin contar con tu labor. -Acuérdate de este pasaje de San Marcos: "Maestro: hemos visto a uno que andaba lanzando demonios en tu nombre, que no es de nuestra compañía, y se lo prohibimos. No hay para qué prohibírselo, respondió Jesús, puesto que ninguno que haga milagros en mi nombre, podrá luego hablar mal de mí. Que quien no es contrario vuestro, de vuestro partido es".

  967. Es inútil que te afanes en tantas obras exteriores si te falta Amor. -Es como coser con una aguja sin hilo.
¡Qué pena, si al final hubieras hecho "tu" apostolado y no "su" Apostolado!

  968. Gozosamente te bendigo, hijo, por esa fe en tu misión de apóstol que te llevó a escribir: "No cabe duda: el porvenir es seguro, quizá a pesar de nosotros. Pero es menester que seamos una sola cosa con la Cabeza -'ut omnes unum sint!'-, por la oración y por el sacrificio".

  969. Los que, dejando la acción para otros, oran y sufren, no brillarán aquí, pero ¡cómo lucirá su corona en el Reino de la Vida! -¡Bendito sea el "apostolado del sufrimiento"!

  970. Es verdad que he llamado a tu apostolado discreto, "silenciosa y operativa misión". -Y no tengo nada que rectificar.

  971. Me parece tan bien tu devoción por los primeros cristianos, que haré lo posible por fomentarla, para que ejercites -como ellos-, cada día con más entusiasmo, ese Apostolado eficaz de discreción y de confidencia.

  972. Cuando pongas por obra tu "apostolado de discreción y confidencia", no me digas que no sabes qué decir. -Porque -te diré con el salmo- "Dominus dabit verbum evangelizantibus virtute multa" -el Señor pone en boca de sus apóstoles palabras llenas de eficacia.

  973. Esas palabras, deslizadas tan a tiempo en el oído del amigo que vacila; aquella conversación orientadora, que supiste provocar oportunamente; y el consejo profesional, que mejora su labor universitaria; y la discreta indiscreción, que te hace sugerirle insospechados horizontes de celo... Todo eso es "apostolado de la confidencia".

  974. "Apostolado del almuerzo": es la vieja hospitalidad de los Patriarcas, con el calor fraternal de Betania. -Cuando se ejercita, parece que se entrevé a Jesús, que preside, como en casa de Lázaro.

  975. Urge recristianizar las fiestas y costumbres populares. -Urge evitar que los espectáculos públicos se vean en esta disyuntiva: o ñoños o paganos.
Pide al Señor que haya quien trabaje en esa labor de urgencia, que podemos llamar "apostolado de la diversión".

  976. Del "apostolado epistolar" me haces un buen panegírico. -Escribes: "No sé cómo emborronar papel hablando de cosas que puedan ser útiles al que 