m 466 Este ideal de guerrear -y vencer- las batallas de Cristo, solamente se hará realidad por la oración y el sacrificio, por la Fe y el Amor. -Pues... ¡a orar, y a creer, y a sufrir, y a Amar!

Num 467 La mortificación es el puente levadizo, que nos facilita la entrada en el castillo de la oración.

Num 468 No desmayes: por indigna que sea la persona, por imperfecta que resulte la oración, si ésta se alza humilde y perseverante, Dios la escucha siempre.

Num 469 Señor, no merezco que me oigas, porque soy malo, rezaba un alma penitente. Y añadía: ahora... escúchame "quoniam bonus" -porque Tú eres bueno.

Num 470 El Señor, después de enviar a sus discípulos a predicar, a su vuelta, los reúne y les invita a que vayan con El a un lugar solitario para descansar... ¡Qué cosas les preguntaría y les contaría Jesús! Pues... el Evangelio sigue siendo actual.

Num 471 Te entiendo perfectamente cuando me escribes sobre tu apostolado: "voy a hacer tres horas de oración con la Física. Será un bombardeo para que "caiga" otra posición, que se halla al otro lado de la mesa de la biblioteca..., y usted ya le conoció cuando vino por aquí".
       Recuerdo tu alegría, mientras me escuchabas que entre la oración y el trabajo no debe haber solución de continuidad.

Num 472 Comunión de los Santos: bien la experimentó aquel joven ingeniero cuando afirmaba: "Padre, tal día, a tal hora, estaba usted pidiendo por mí".
       Esta es y será la primera ayuda fundamental que hemos de prestar a las almas: la oración.

Num 473 Acostúmbrate a rezar oraciones vocales, por la mañana, al vestirte, como los niños pequeños. -Y tendrás más presencia de Dios luego, durante la jornada.

Num 474 El Rosario es eficacísimo para los que emplean como arma la inteligencia y el estudio. Porque esa aparente monotonía de niños con su Madre, al implorar a Nuestra Señora, va destruyendo todo germen de vanagloria y de orgullo.

Num 475 "Virgen Inmaculada, bien sé que soy un pobre miserable, que no hago más que aumentar todos los días el número de mis pecados..." Me has dicho que así hablabas con Nuestra Madre, el otro día.
       Y te aconsejé, seguro, que rezaras el Santo Rosario: ¡bendita monotonía de avemarías que purifica la monotonía de tus pecados!

Num 476 Un triste medio de no rezar el Rosario: dejarlo para última hora.
       Al momento de acostarse se recita, por lo menos, de mala manera y sin meditar los misterios. Así, difícilmente se evita la rutina, que ahoga la verdadera piedad, la única piedad.

Num 477 El Rosario no se pronuncia sólo con los labios, mascullando una tras otra las avemarías. Así, musitan las beatas y los beatos. -Para un cristiano, la oración vocal ha de enraizarse en el corazón, de modo que, durante el rezo del Rosario, la mente pueda adentrarse en la contemplación de cada uno de los misterios.

Num 478 Siempre retrasas el Rosario para luego, y acabas por omitirlo a causa del sueño. -Si no dispones de otros ratos, recítalo por la calle y sin que nadie lo note. Además, te ayudará a tener presencia de Dios.

Num 479 "Reza por mí", le pedí como hago siempre. Y me contestó asombrado: "¿pero es que le pasa algo?"
       Hube de aclararle que a todos nos sucede o nos ocurre algo en cualquier instante; y le añadí que, cuando falta la oración, "pasan y pesan más cosas".

Num 480 Renueva durante el día tus actos de contrición: mira que a Jesús se le ofende de continuo y, por desgracia, no se le desagravia con ese ritmo.
       Por eso vengo repitiendo desde siempre: los actos de contrición, ¡cuántos más, mejor! Hazme tú eco, con tu vida y con tus consejos.

Num 481 Cómo enamora la escena de la Anunciación. -María -¡cuántas veces lo hemos meditado!- está recogida en oración..., pone sus cinco sentidos y todas sus potencias al hablar con Dios. En la oración conoce la Voluntad divina; y con la oración la hace vida de su vida: ¡no olvides el ejemplo de la Virgen!

	Trabajo

Num 482 El trabajo es la vocación inicial del hombre, es una bendición de Dios, y se equivocan lamentablemente quienes lo consideran un castigo.
       El Señor, el mejor de los padres, colocó al primer hombre en el Paraíso, "ut operaretur" -para que trabajara.

Num 483 Estudio, trabajo: deberes ineludibles en todo cristiano; medios para defendernos de los enemigos de la Iglesia y para atraer -con nuestro prestigio profesional- a tantas otras almas que, siendo buenas, luchan aisladamente. Son arma fundamentalísima para quien quiera ser apóstol en medio del mundo.

Num 484 Pido a Dios que te sirvan también de modelo la adolescencia y la juventud de Jesús, lo mismo cuando argumentaba con los doctores del Templo, que cuando trabajaba en el taller de José.

Num 485 ¡Treinta y tres años de Jesús!...: treinta fueron de silencio y oscuridad; de sumisión y trabajo...

Num 486 Me escribía aquel muchachote: "mi ideal es tan grande que no cabe más que en el mar". -Le contesté: ¿y el Sagrario, tan "pequeño"?; ¿y el taller "vulgar" de Nazaret?
       -¡En la grandeza de lo ordinar