n el gran campo de Cristo.
       Mucho te encomiendo para que ese afán sea acicate a la hora del cansancio, del fracaso, de la oscuridad..., porque "la misión asignada en el gran campo de Cristo" no puede cambiar.

Num 627 Lucha decididamente contra esa falsa humildad -comodidad, deberías llamarla-, que te impide comportarte con la madurez del buen hijo de Dios: ¡tienes que crecer!
       -¿No te causa vergüenza contemplar que tus hermanos mayores llevan años de trabajo entregado, y tú aún no eres capaz -no quieres ser capaz- de levantar un dedo para ayudarles?

Num 628 Deja que se consuma tu alma en deseos... Deseos de amor, de olvido, de santidad, de Cielo... No te detengas a pensar si llegarás alguna vez a verlos realizados -como te sugerirá algún sesudo consejero-: avívalos cada vez más, porque el Espíritu Santo dice que le agradan los "varones de deseos".
       Deseos operativos, que has de poner en práctica en la tarea cotidiana.

Num 629 Si el Señor te ha llamado "amigo", has de responder a la llamada, has de caminar a paso rápido, con la urgencia necesaria, ¡al paso de Dios! De otro modo, corres el riesgo de quedarte en simple espectador.

Num 630 Olvídate de ti mismo... Que tu ambición sea la de no vivir más que para tus hermanos, para las almas, para la Iglesia; en una palabra, para Dios.

Num 631 En medio del júbilo de la fiesta, en Caná, sólo María advierte la falta del vino... Hasta los detalles más pequeños de servicio llega el alma si, como Ella, se vive apasionadamente pendiente del prójimo, por Dios.

	Hipocresía

Num 632 La hipocresía hace llevar siempre, a los que la cultivan, una vida de mortificación amarga y rencorosa.

Num 633 Ante propuestas como la de Herodes: "id, e informaos puntualmente de lo que hay de ese Niño y, habiéndole hallado, dadme aviso, para ir yo también a adorarle", pidamos al Espíritu Santo su ayuda, para que nos guarde de las "protecciones o de las buenas promesas" de aparentes bienintencionados.
       -No nos faltará la luz del Paráclito si, como los Magos, buscamos la verdad y hablamos con sinceridad.

Num 634 ¿Que hay quien se molesta, porque dices las cosas claras? -Quizá se mueven con la conciencia turbia, y necesitan encubrirla así.
       -Persevera en tu conducta, para ayudarles a reaccionar.

Num 635 Mientras interpretes con mala fe las intenciones ajenas, no tienes derecho a exigir comprensión para ti mismo.

Num 636 Hablas continuamente de que hay que corregir, de que es preciso reformar. Bien...: ¡refórmate tú! -que buena falta te hace-, y ya habrás comenzado la reforma.
       Mientras tanto, no daré crédito a tus proclamas de renovación.

Num 637 Los hay tan farisaicos que... se escandalizan, al oír que otras personas repiten precisamente lo mismo que antes escucharon de sus labios.

Num 638 Eres tan entrometido, que parece que no te ocupa más misión que la de bucear en la vida del prójimo. Y cuando, al fin, has tropezado con un hombre digno, de voluntad enérgica, que te ha parado los pies, te lamentas públicamente como si te hubiera ofendido.
       -Hasta ahí llega tu impudor y tu conciencia deformada..., y la de muchos.

Num 639 En una sola jugada, pretendes apropiarte de la "honradez" de la opinión verdadera y de las "ventajas" innobles de la opinión opuesta...
       -Eso, en cualquier idioma, se llama doblez.

Num 640 ¡¡Qué bondad la de aquéllos!!... -Están dispuestos a "disculpar" lo que sólo merece alabanza.

Num 641 Vieja añagaza es que el perseguidor se diga perseguido... -El pueblo lo ha denunciado, hace tiempo, en claro castellano: tirar la piedra y ponerse la venda.

Num 642 ¿Será cierto que -desgraciadamente- abundan los que faltan a la justicia con sus calumnias y, después, invocan la caridad y la honradez, para que su víctima no pueda defenderse?

Num 643 ¡Triste ecumenismo el que está en boca de católicos que maltratan a otros católicos!

Num 644 ¡Qué equivocada visión de la objetividad! Enfocan las personas o las tareas con las deformadas lentes de sus propios defectos y, con ácida desvergüenza, critican o se permiten vender consejos.
       -Propósito concreto: al corregir o al aconsejar, hablar en la presencia de Dios, aplicando esas palabras a nuestra conducta.

Num 645 No recurras jamás al método -siempre deplorable- de organizar agresiones calumniosas contra nadie... Mucho menos en nombre de motivos moralizadores, que nunca justifican una acción inmoral.

Num 646 No hay desapasionamiento ni rectitud de intención en tus consejos, si te molesta o consideras una muestra de desconfianza que oigan, también, a otras personas de probada formación y recta doctrina.
       -Si de veras, como aseguras, te interesa el bien de las almas, o la afirmación de la verdad, ¿por qué te ofendes?

Num 647 Ni a José comunica María el misterio que Dios ha obrado en Ella. -Para que nos acostumbremos a no ser ligeros, a dar cauce debido a nuestras alegrías y a nuestras tristezas: sin buscar que nos ensalcen o que nos compadezcan. "Deo omnis gloria!" 