jos a Jesús: El es "el Camino". También durante sus años escondidos surgieron coyunturas y circunstancias "muy favorables", para anticipar su vida pública. A los doce años, por ejemplo, cuando los doctores de la ley se admiraron de sus preguntas y de sus respuestas... Pero Jesucristo cumple la Voluntad de su Padre, y espera: ¡obedece!
       -Sin perder esa santa ambición tuya de llevar el mundo entero a Dios, cuando se insinúen esas iniciativas -ansias quizá de deserción-, recuerda que también a ti te toca obedecer y ocuparte de esa tarea oscura, poco brillante, mientras el Señor no te pida otra cosa: El tiene sus tiempos y sus sendas.

Num 702 Fatuos y soberbios se demuestran todos aquéllos que abusan de su situación de privilegio -dada por el dinero, por el linaje, por el grado, por el cargo, por la inteligencia...-, para humillar a los menos afortunados.

Num 703 La soberbia, antes o después, acaba por humillar, cara a los demás, al hombre "más hombre", que actúa como una marioneta vanidosa y sin cerebro, movida por los hilos que acciona satanás.

Num 704 Por presunción o por simple vanidad, muchos sostienen un "mercado negro", para alzar artificialmente sus propios valores personales.

Num 705 Cargos... ¿Arriba o abajo? -¡Qué más te da!... Tú -así lo aseguras- has venido a ser útil, a servir, con una disponibilidad total: pórtate en consecuencia.

Num 706 Hablas, criticas... Parece que sin ti nada se hace bien. -No te enfades si te digo que te conduces como un déspota arrogante.

Num 707 Si con lealtad, caritativamente, un buen amigo te advierte, a solas, de puntos que afean tu conducta, se alza dentro de ti la convicción de que se equivoca: no te comprende. Con ese falso convencimiento, hijo de tu orgullo, siempre serás incorregible.
       -Me das lástima: te falta decisión para buscar la santidad.

Num 708 Malicioso, suspicaz, complicado, desconfiado, receloso,... adjetivos todos que mereces, aunque te molesten.
       -¡Rectifica!, ¿por qué los demás han de ser siempre malos... y tú bueno?

Num 709 Te encuentras solo..., te quejas..., todo te molesta. -Porque tu egoísmo te aísla de tus hermanos, y porque no te acercas a Dios.

Num 710 ¡Siempre pretendiendo que te hagan caso ostensiblemente!... Pero, sobre todo, ¡que te hagan más caso que a los demás!

Num 711 ¿Por qué imaginas que todo lo que te dicen va con segunda intención?... Con tu susceptibilidad, estás limitando de continuo la acción de la gracia, que te llega por medio de la palabra, no lo dudes, de quienes luchan por ajustar sus obras al ideal de Cristo.

Num 712 Mientras sigas persuadido de que los demás han de vivir siempre pendientes de ti, mientras no te decidas a servir -a ocultarte y desaparecer-, el trato con tus hermanos, con tus colegas, con tus amigos, será fuente continua de disgustos, de malhumor...: de soberbia.

Num 713 Detesta la jactancia. -Repudia la vanidad. -Combate el orgullo, cada día, en todo instante.

Num 714 Los pobrecitos soberbios sufren por mil pequeñas tonterías, que agiganta su amor propio, y que a los otros pasan inadvertidas.

Num 715 ¿Crees que los demás no han tenido nunca veinte años? ¿Crees que no han estado nunca copados por la familia, como menores de edad? ¿Crees que se han ahorrado los problemas -mínimos o no tan mínimos- con los que tropiezas?... No. Ellos han pasado por las mismas circunstancias que tú atraviesas ahora, y se han hecho maduros -con la ayuda de la gracia-, pisoteando su yo con perseverancia generosa, cediendo en lo que se podía ceder, y manteniéndose leales, sin arrogancia y sin herir -con serena humildad-, cuando no se podía.

Num 716 Ideológicamente eres muy católico. El ambiente de la Residencia te gusta... ¡Lástima que la Misa no sea a las doce, y las clases por la tarde, para estudiar después de cenar, saboreando una o dos copas de coñac! -Ese "catolicismo" tuyo no responde a la verdad, se queda en simple aburguesamiento.
       -¿No comprendes que no cabe pensar así a tus años? Sal de tu poltronería, de tu egolatría..., y acomódate a las necesidades de los demás, a la realidad que te rodea, y vivirás en serio el catolicismo.

Num 717 Este santo -decía aquél, que había regalado la imagen puesta al culto-... me debe todo lo que es.
       No pienses en una caricatura: también tú estimas -al menos eso parece por tu comportamiento- que cumples con Dios, por llevar unas medallas o por unas prácticas de piedad, más o menos rutinarias.

Num 718 ¡Que vean mis obras buenas!... -Pero, ¿no adviertes que parece que las llevas en un cesto de baratijas, para que contemplen tus cualidades?
       Además, no olvides la segunda parte del mandato de Jesús: "y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos".

Num 719 "A mí mismo, con la admiración que me debo". -Esto escribió en la primera página de un libro. Y lo mismo podrían estampar muchos otros pobrecitos, en la última hoja de su vida.
       ¡Qué pena, si tú y yo vivimos o terminamos así! -Vamos a hacer un examen serio.

Num 720 No tome