 asustes ni te asombres, ante la cerrazón de algunos. Nunca dejará de haber fatuos que esgriman, con alardes de cultura, el arma de su ignorancia.

Num 935 ¡Qué pena comprobar cómo marchan unidos, por distintas pasiones -pero unidos contra los cristianos, hijos de Dios-, los que odian al Señor y algunos que afirman que están a su servicio!

Num 936 En ciertos ambientes, sobre todo en los de la esfera intelectual, se aprecia y se palpa como una consigna de sectas, servida a veces hasta por católicos, que -con cínica perseverancia- mantiene y propaga la calumnia, para echar sombras sobre la Iglesia, o sobre personas y entidades, contra toda verdad y toda lógica.
       Reza a diario, con fe: "ut inimicos Sanctæ Ecclesiæ -enemigos, porque así se proclaman ellos- humiliare digneris, te rogamus audi nos!" Confunde, Señor, a los que te persiguen, con la claridad de tu luz, que estamos decididos a propagar.

Num 937 ¿Que es vieja esa idea del catolicismo, y por tanto inaceptable?... -Más antiguo es el sol, y no ha perdido su luz; más arcaica el agua, y aún quita la sed y refresca.

Num 938 No se puede tolerar que nadie, ni aun con buen fin, falsee la historia o la vida. -Pero supone una gran equivocación levantar un pedestal a los enemigos de la Iglesia, que han gastado sus días en esa persecución. Convéncete: la verdad histórica no padece, porque un cristiano no colabore a construir un pedestal, que no debe existir: ¿desde cuándo el odio se ha colocado como modelo?

Num 939 La propaganda cristiana no necesita provocar antagonismos, ni maltratar a los que no conocen nuestra doctrina. Si se procede con caridad -"caritas omnia suffert!" -el amor lo soporta todo-, quien era contrario, defraudado de su error, sincera y delicadamente puede acabar comprometiéndose. -Sin embargo, no caben cesiones en el dogma, en nombre de una ingenua "amplitud de criterio", porque, quien así actuara, se expondría a quedarse fuera de la Iglesia: y, en lugar de lograr el bien para otros, se haría daño a sí mismo.

Num 940 El cristianismo es "insólito", no se acomoda a las cosas de este mundo. Y ése es quizá su "mayor inconveniente", y la bandera de los mundanos.

Num 941 Algunos no saben nada de Dios..., porque no les han hablado en términos comprensibles.

Num 942 Donde no te llegue la inteligencia, pide que te alcance la santa pillería, para servir más y mejor a todos.

Num 943 Créeme, el apostolado, la catequesis, de ordinario, ha de ser capilar: uno a uno. Cada creyente con su compañero inmediato.
       A los hijos de Dios nos importan todas las almas, porque nos importa cada alma.

Num 944 Ampárate en la Virgen, Madre del Buen Consejo, para que de tu boca no salgan jamás ofensas a Dios.

	Responsabilidad

Num 945 Si los cristianos viviéramos de veras conforme a nuestra fe, se produciría la más grande revolución de todos los tiempos... ¡La eficacia de la corredención depende también de cada uno de nosotros! -Medítalo.

Num 946 Te sentirás plenamente responsable cuando comprendas que, cara a Dios, sólo tienes deberes. ¡Ya se encarga El de concederte derechos!

Num 947 ¡Ojalá te acostumbres a ocuparte a diario de los demás, con tanta entrega, que te olvides de que existes!

Num 948 Un pensamiento que te ayudará, en los momentos difíciles: cuanto más aumente mi fidelidad, mejor contribuiré a que otros crezcan en esta virtud. -¡Y resulta tan atrayente sentirnos sostenidos unos por otros!

Num 949 No me seas "teórico": han de ser nuestras vidas, cada jornada, las que conviertan esos ideales grandiosos en una realidad cotidiana, heroica y fecunda.

Num 950 Efectivamente, lo viejo merece respeto y agradecimiento. Aprender, sí. Tener en cuenta esas experiencias, también. Pero no exageremos: cada cosa a su tiempo. ¿Acaso nos vestimos con chupa y calzón, y cubrimos nuestras cabezas con una peluca empolvada?

Num 951 No te enfades: muchas veces un comportamiento irresponsable denota falta de cabeza o de formación, más que carencia de buen espíritu.
       Necesario será exigir a los maestros, a los directores, que colmen esas lagunas con su cumplimiento responsable del deber.
       -Necesario será que te examines..., si ocupas tú uno de esos puestos.

Num 952 Corres el gran peligro de conformarte con vivir -o de pensar en que debes vivir- como un "niño bueno", que se aloja en una casa ordenada, sin problemas, y que no conoce más que la felicidad.
       Eso es una caricatura del hogar de Nazaret: Cristo, porque traía la felicidad y el orden, salió a propagar esos tesoros entre los hombres y mujeres de todos los tiempos.

Num 953 Me parecen muy lógicas tus ansias de que la humanidad entera conozca a Cristo. Pero comienza con la responsabilidad de salvar las almas de los que contigo conviven, de santificar a cada uno de tus compañeros de trabajo o de estudio... -Esta es la principal misión que el Señor te ha encomendado.

Num 954 Compórtate como si de ti, exclusivamente de ti, dependiera el ambiente del lugar donde trabajas: ambiente de laborios